يونس

Yunus

Jonás

Sura 10 · mequí · 109 aleyas · Orden de revelación: 51

Escritura
Traducciones

Toque una palabra árabe: aparecen su lectura, su estructura y su raíz.

بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortés'lr. Éstas son las aleyas de la Escritura sabia.
  1. Julio Cortés¿Se sorprenden los hombres de que hayamos revelado a uno de ellos: «Advierte a los hombres y anuncia a los creyentes la buena nueva de que, cuando se presenten a su Señor, tendrán una buena posición»? Los infieles dicen: «Éste es, sí, un mago manifiesto».
  1. Julio CortésVuestro Señor es Alá, Que ha creado los cielos y la tierra en seis días. Luego, se ha instalado en el trono para disponerlo todo. Nadie puede interceder sin Su permiso. ¡Ése es Alá, vuestro Señor! ¡Servidle, pues! ¿Es que no os dejaréis amonestar?
  1. Julio CortésTodos volveréis a Él. ¡Promesa de Alá, verdad! Él inicia la creación y luego la repite, para remunerar con equidad a quienes han creído y obrado bien. En cuanto a quienes hayan sido infieles, se les dará a beber agua muy caliente y sufrirán un castigo doloroso por no haber creído.
  1. Julio CortésÉl es Quien ha hecho del sol claridad y de la luna luz, Quien ha determinado las fases de ésta para que sepáis el número de años y el cómputo. Alá no ha creado esto sino con un fin. Él explica los signos a gente que sabe.
  1. Julio CortésEn la sucesión de la noche y el día y en todo lo que Alá ha creado en los cielos y en la tierra hay, ciertamente, signos para gente que Le teme.
  1. Julio CortésQuienes no cuentan con encontrarnos y prefieren la vida de acá, hallando en ella quietud, así como quienes se despreocupan de Nuestros signos,
  1. Julio Cortéstendrán el Fuego como morada por lo que han cometido.
  1. Julio CortésA quienes hayan creído y obrado bien, su Señor les dirigirá por medio de su fe. A sus pies fluirán arroyos en los jardines de la Delicia.
  1. Julio CortésSu invocación allí será: «¡Gloria a Ti, Alá!» Su saludo allí será: «¡Paz!» y terminarán con esta invocación: «¡Alabado sea Alá, Señor del universo!»
  1. Julio CortésSi Alá precipitara el mal sobre los hombres con la misma premura con que éstos buscan su bienestar, habría ya llegado su fin. Dejamos, pues, a quienes no cuentan con encontrarnos que yerren ciegos en su rebeldía.
  1. Julio CortésCuando el hombre sufre una desgracia, Nos invoca, lo mismo si está echado que si está sentado o de pie. Pero, en cuanto le libramos de su desgracia, continúa su camino como si no Nos hubiera invocado por la desgracia que sufría. Así es como son engalanadas las obras de los inmoderados.
  1. Julio CortésAntes de vosotros habíamos ya hecho perecer a generaciones que habían sido impías. Sus enviados les trajeron las pruebas claras, pero no estaban para creer. Así retribuimos al pueblo pecador.
  1. Julio CortésLuego, os constituimos sucesores en la tierra, después de ellos, para ver cómo os portabais.
  1. Julio CortésCuando se les recitan Nuestras aleyas como pruebas claras, quienes no cuentan con encontrarnos dicen: «¡Tráenos otro Corán o modifica éste!» Di: «No me toca a mí modificarlo por iniciativa propia. Lo único que hago es seguir lo que se me ha revelado. Temo, si desobedezco a mi Señor, el castigo de un día terrible».
  1. Julio CortésDi: «Si Alá hubiera querido, yo no os lo habría recitado y Él no os lo habría dado a conocer. Antes de él, he permanecido una vida con vosotros. ¿Es que no razonáis?»
  1. Julio Cortés¿Hay alguien que sea más impío que quien inventa una mentira contra Alá o desmiente Sus signos? Los pecadores no prosperarán.
  1. Julio CortésEn lugar de servir a Alá, sirven lo que no puede ni dañarles ni aprovecharles, y dicen: «¡Éstos son nuestros intercesores ante Alá!» Di: «¿Es que pretendéis informar a Alá de algo, en los cielos o en la tierra, que Él no sepa?» ¡Gloria a Él! ¡Está por encima de lo que Le asocian!
  1. Julio CortésLa Humanidad no constituía sino una sola comunidad. Luego, discreparon entre sí y, si no llega a ser por una palabra previa de tu Señor, ya se habría decidido entre ellos sobre aquello en que discrepaban.
  1. Julio CortésDicen: «¡Por qué no se le ha revelado un signo procedente de su Señor?» Di, pues: «Lo oculto pertenece sólo a Alá. ¡Esperad, pues! Yo también soy de los que esperan».
  1. Julio CortésApenas hacemos gustar a los hombres una misericordia, después de haber sufrido una desgracia, al punto intrigan contra Nuestros signos. Di: «¡Alá es más rápido en intrigar!» Nuestros enviados toman nota de vuestra intriga.
  1. Julio CortésÉl es Quien os hace viajar por tierra o por mar. Cuando, navegando con viento favorable, contentos con él, se levanta un viento tempestuoso, azotan las olas por todas partes y creen llegada la hora de la muerte, invocan a Alá rindiéndole culto sincero. «Si nos salvas de ésta, seremos, ciertamente, de los agradecidos».
  1. Julio CortésY apenas les salva, ya en tierra, al punto se insolentan injustamente. «¡Hombres! ¡Vuestra insolencia se volverá contra vosotros! Tendréis breve disfrute de la vida de acá. Luego, volveréis a Nosotros y ya os informaremos de lo que hacíais».
  1. Julio CortésLa vida de acá es como agua que hacemos bajar del cielo. Las plantas de la tierra se empapan de ella y alimentan a los hombres y a los rebaños, hasta que, cuando la tierra se ha adornado y engalanado, y creen los hombres que ya la dominan, llega a ella Nuestra orden, de noche o de día, y la dejamos cual rastrojo, como si, la víspera, no hubiera estado floreciente. Así explicamos los signos a gente que reflexiona.
  1. Julio CortésAlá invita a la Morada de la Paz y dirige a quien Él quiere a una vía recta.
  1. Julio CortésPara quienes obren bien, lo mejor y más. Ni el polvo ni la humillación cubrirán sus rostros. Ésos morarán en el Jardín eternamente.
  1. Julio CortésA quienes obren mal, se les retribuirá con otro tanto. Les cubrirá la humillación -no tendrán quien les proteja de Alá-, como si jirones de tinieblas nocturnas cubrieran sus rostros. Ésos morarán en el Fuego eternamente.
  1. Julio CortésEl día que les congreguemos a todos, diremos a los asociadores: «¡Quedaos donde estáis, vosotros y vuestros asociados!» Les separaremos a unos de otros y sus asocidos dirán: «¡No era a nosotros a quienes servíais!
  1. Julio CortésAlá basta como testigo entre nosotros y vosotros de que no hacíamos caso de vuestro servicio».
  1. Julio CortésAllí, cada uno experimentará de nuevo lo que hizo en vida. Serán devueltos a Alá, su verdadero Dueño, y se esfumarán sus invenciones.
  1. Julio CortésDi: «¿Quién os procura el sustento del cielo y de la tierra? ¿Quién dispone del oído y de la vista? ¿Quién saca al vivo del muerto y al muerto del vivo? ¿Quién lo dispone todo? Dirán: «¡Alá!» Di, pues: «¿Y no vais a temerle?»
  1. Julio CortésÉse es Alá, vuestro verdadero Señor. Y ¿qué hay más allá de la Verdad, sino el extravío? ¡Cómo podéis, pues, ser tan desviados!
  1. Julio CortésAsí se ha cumplido la sentencia de tu Señor contra los perversos: no creerán.
  1. Julio CortésDi: «¿Hay alguno de vuestros asociados que inicie la creación y luego la repita?» Di: «Alá inicia la creación y luego la repite. ¡Cómo podéis, pues, ser tan desviados!»
  1. Julio CortésDi: «¿Hay algunos de vuestros asociados que dirija a la Verdad?» Di: «Alá dirige a la Verdad. ¿Quién tiene más derecho a ser seguido: quien dirige a la Verdad o quien no da con la buena dirección, a menos de ser dirigido? Pero ¿qué os pasa?, ¿qué manera de juzgar es ésa?»
  1. Julio CortésPero la mayoría no siguen sino conjeturas, y, ante la Verdad, las conjeturas no sirven de nada. Alá sabe bien lo que y hacen.
  1. Julio CortésEste Corán no puede haberlo inventado nadie fuera de Alá. No sólo eso, sino que viene a confirmar los mensajes anteriores y a explicar detalladamente la Escritura , exenta de dudas, que procede del Señor del universo.
  1. Julio CortésO dicen: «Él lo ha inventado». Di: «Si es verdad lo que decís, ¡traed una sura semejante y llamad a quien podáis, en lugar de llamar a Alá!»
  1. Julio CortésAl contrario, han desmentido lo que no abarcan en su ciencia y aquello cuya interpretación aún no han recibido. Así desmintieron sus antecesores. ¡Y mira cómo terminaron los impíos!
  1. Julio CortésDe ellos hay quien cree en él y quien no, pero tu Señor conoce mejor que nadie a los corruptores.
  1. Julio CortésSi te desmienten, di: «Yo respondo de mis actos y vosotros de los vuestros. Vosotros no sois responsables de lo que yo haga y yo no soy responsable de lo que vosotros hagáis».
  1. Julio CortésDe ellos hay quienes te escuchan. Pero ¿puedes tú hacer que los sordos oigan, aun cuando no comprendan...?
  1. Julio CortésDe ellos hay quien te mira. Pero ¿puedes tú dirigir a los ciegos, aun cuando no vean...?
  1. Julio CortésAlá no es nada injusto con los hombres, sino que son los hombres los injustos consigo mismos.
  1. Julio CortésY el día que les congregue, será como si no hubieran permanecido más de una hora del día. Se reconocerán. Perderán quienes hayan desmentido el encuentro de Alá. No fueron bien dirigidos.
  1. Julio CortésLo mismo si te mostramos algo de aquello con que les amenazamos que si te llamamos, volverán a Nosotros. Luego, Alá será testigo de lo que hacían.
  1. Julio CortésCada comunidad tiene un enviado. Cuando venga su enviado, se decidirá entre ellos con equidad y no serán tratados injustamente.
  1. Julio CortésDicen: «¿Cuándo se cumplirá esta amenaza, si es verdad lo que decís...?»
  1. Julio CortésDi: «Yo no tengo poder para dañarme ni para aprovecharme sino tanto cuanto Alá quiera. Cada comunidad tiene un plazo. Cuando vence su plazo, no pueden retrasarlo ni adelantarlo una hora».
  1. Julio CortésDi: «¿Qué os parece? Si os sorprendiera Su castigo de noche o de día, ¿querrían los pecadores aún adelantarlo?
  1. Julio Cortés¿Dejáis el creer en él para cuando ocurra? Creed ahora, cuando pedís adelantarlo».
  1. Julio CortésSe dirá a los impíos: «¡Gustad el castigo enterno! ¿Se os retribuye por otra cosa que por lo que habéis merecido?»
  1. Julio CortésTe pedirán información: «Entonces, eso ¿es verdad?» Di: «¡Sí, por mi Señor!, que es verdad y no podréis escapar».
  1. Julio CortésTodo impío que poseyera cuanto hay en la tierra, lo ofrecería como rescate. Disimularán su pena cuando vean el castigo. Se decidirá entre ellos con equidad y no serán tratados injustamente.
  1. Julio Cortés¿No es de Alá lo que está en los cielos y en la tierra? ¡Lo que Alá promete es verdad! Pero la mayoría no saben.
  1. Julio CortésÉl da la vida y da la muerte. Y seréis devueltos a Él.
  1. Julio Cortés¡Hombres! Habéis recibido una exhortación procedente de vuestro Señor, remedio para los males de vuestros corazones, dirección y misericordia para los creyentes.
  1. Julio CortésDi: «¡Que se alegren del favor de Alá y de Su misericordia. Eso es mejor que lo que ellos amasan».
  1. Julio CortésDi: «¿Habéis visto el sustento que Alá ha hecho bajar para vosotros? ¿Y habéis declarado esto lícito y aquello ilícito? ¿Es que Alá os lo ha permitido o lo habéis inventado contra Alá?»
  1. Julio CortésEl día de la Resurreción ¿qué pensarán los que inventaron la mentira contra Alá? Sí, Alá dispensa Su favor a los hombres, pero la mayoría no agradecen.
  1. Julio CortésEn cualquier situación en que te encuentres, cualquiera que sea el pasaje que recites del Corán, cualquier cosa que hagáis, Nosotros somos testigos de vosotros desde su principio. A tu Señor no se Le pasa desapercibido el peso de un átomo en la tierra ni en el cielo. No hay nada, menor o mayor que eso, que no esté en una Escritura clara.
  1. Julio CortésCiertamente, los amigos de Alá no tienen que temer y no estarán tristes.
  1. Julio CortésCreyeron y temieron a Alá.
  1. Julio CortésRecibirán la buena nueva en la vida de acá y en la otra. No cabe alteración en las palabras de Alá. ¡Ése es el éxito grandioso!
  1. Julio Cortés¡Que no te entristezca lo que digan! El poder pertenece, en su totalidad, a Alá. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
  1. Julio Cortés¿No es, acaso, de Alá lo que está en los cielos y en la tierra? ¿Qué siguen, pues, quienes invocan a otros asociados, en lugar de invocar a Alá? No siguen sino conjeturas, no formulan sino hipótesis.
  1. Julio CortésÉl es Quien ha dispuesto para vosotros la noche para que descanséis en ella, y el día para que podáis ver claro. Ciertamente, hay en ello signos para gente que oye.
  1. Julio CortésDicen: «Alá ha adoptado un hijo». ¡Gloria a Él! Él es Quien Se basta a Sí mismo. Suyo es lo que está en los cielos y en la tierra. ¡No tenéis ninguna autoridad para hablar así! ¿Decís contra Alá lo que no sabéis?
  1. Julio CortésDi: «Quienes inventen la mentira contra Alá no prosperarán».
  1. Julio CortésTendrán breve disfrute en la vida de acá y, luego, volverán a Nosotros. Luego, les haremos gustar el castigo severo por no haber creído.
  1. Julio CortésCuéntales la historia de Noé, cuando dijo a los suyos: «¡Pueblo! Si os molesta que esté entre vosotros y que os amoneste con los signos de Alá, yo confío en Alá. Aunaos, pues, con vuestros asociados y no os preocupéis más. ¡Decidid, luego, respecto a mí y no me hagáis esperar!»
  1. Julio CortésPero, si dais media... Yo no os he pedido un salario. Mi salario incumbe sólo a Alá. He recibido la orden de ser de los que se someten a Alá.
  1. Julio CortésLe desmintieron, pero les salvamos a él y a quienes estaban con él en la nave, y les hicimos sucesores. Y anegamos a quienes desmintieron Nuestros signos. ¡Y mira cómo terminaron los que habían sido advertidos!
  1. Julio CortésDespués de él, mandamos a otros enviados a sus pueblos, que les trajeron las pruebas claras, pero no estaban para creer en lo que antes habían desmentido. Así es como sellamos los corazones de los que violan la ley.
  1. Julio CortésLuego, después de ellos, enviamos a Moisés y a Aarón con Nuestros signos a Faraón y a sus dignatarios. Pero fueron altivos. Eran gente pecadora.
  1. Julio CortésCuando recibieron la Verdad, venida de Nosotros, dijeron: «¡Esto es, ciertamente, manifiesta magia!»
  1. Julio CortésMoisés dijo: «¿Os atrevéis a tachar de magia la Verdad que habéis recibido?» Los magos no prosperarán.
  1. Julio CortésDijeron: «¿Has venido a nosotros con objeto de apartarnos de lo que nuestros padres seguían, para que la dominación de la tierra pase a vosotros dos? ¡No tenemos fe en vosotros!»
  1. Julio CortésFaraón dijo: «¡Traedme acá a todo mago entendido!»
  1. Julio CortésY cuando llegaron los magos, Moisés les dijo: «¡Tirad lo que vayáis a tirar!»
  1. Julio CortésY cuando tiraron, dijo Moisés: «Lo que habéis traído es magia. Alá va a destruirlo. Alá no permite que prospere la obra de los corruptores.
  1. Julio CortésY Alá hace triunfar la Verdad con Sus palabras, a despecho de los pecadores».
  1. Julio CortésSólo una minoría de su pueblo creyó en Moisés, porque tenían miedo de que Faraón y sus dignatarios les pusieran a prueba. Ciertamente, Faraón se conducía altivamente en el país y era de los inmoderados.
  1. Julio CortésMoisés dijo: «¡Pueblo! Si creéis en Alá, ¡confiad en Él! Si es que estáis sometidos a Él...»
  1. Julio CortésDijeron: «¡Confiamos en Alá! ¡Señor! ¡No hagas de nosotros instrumentos de tentación para el pueblo impío!
  1. Julio Cortés¡Sálvanos por Tu misericordia del pueblo infiel!»
  1. Julio CortésE inspiramos a Moisés y a su hermano: «¡Estableced casas para vuestro pueblo en Egipto y haced de vuestras casas lugares de culto! ¡Y haced la azalá!» ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!
  1. Julio CortésMoisés dijo: «¡Señor! Tú has dado a Faraón y a sus dignatarios lujo y bienes en la vida de acá para terminar, ¡Señor!. extraviando a otros de Tu camino. ¡Señor! ¡Borra sus bienes y endurece sus corazones a fin de que no crean hasta que vean el castigo doloroso!»
  1. Julio CortésDijo: «Vuestra plegaria ha sido escuchada. ¡Id los dos por la vía recta y no sigáis el camino de los que no saben!»
  1. Julio CortésHicimos que los Hijos de Israel atravesaran el mar. Faraón y sus tropas les persiguieron con espíritu de rebeldía y hostilidad hasta que, a punto de ahogarse, dijo: «¡Sí, creo que no hay más dios que Aquél en Quien los Hijos de Israel creen! Y soy de los que se someten a Él».
  1. Julio Cortés«¿Ahora? ¿Después de haber desobedecido y de haber sido de los corruptores?
  1. Julio CortésEsto no obstante, hoy te salvaremos en cuanto al cuerpo a fin de que seas signo para los que te sucedan». Son muchos, en verdad, los hombres que no se preocupan de Nuestros signos...
  1. Julio CortésHemos instalado a los Hijos de Israel en un lugar bueno y les hemos proveído de cosas buenas. Y no discreparon sino después de haber recibido la Ciencia. Tu Señor decidirá entre ellos el día de la Resurrección sobre aquello en que discrepaban.
  1. Julio CortésSi tienes alguna duda acerca de lo que te hemos revelado, pregunta a quienes, antes de ti, ya leían la Escritura. Te ha venido, de tu Señor, la Verdad. ¡No seas, pues, de los que dudan!
  1. Julio CortésY ¡guárdate de ser de los que desmienten los signos de Alá; si no, serás de los que pierden!
  1. Julio CortésAquéllos contra quienes se ha cumplido la sentencia de tu Señor no creerán,
  1. Julio Cortésaunque reciban todos los signos, hasta que vean el castigo doloroso.
  1. Julio Cortés¿Por qué no ha habido ninguna ciudad que haya creído y a la que su fe haya aprovechado, fuera del pueblo de Jonás...? Cuando creyeron, les evitamos el castigo, vergonzoso en la vida de acá y les permitimos gozar aún por algún tiempo.
  1. Julio CortésSi tu Señor hubiera querido, todos los habitantes de la tierra, absolutamente todos, habrían creído. Y ¿vas tú a forzar a los hombres a que sean creyentes,
  1. Julio Cortéssiendo así que nadie está para creer si Alá no lo permite? Y Se irrita contra quienes no razonan.
  1. Julio CortésDi: «¡Mirad lo que está en los cielos y en la tierra!» Pero ni los signos ni las advertencias sirven de nada a gente que no cree.
  1. Julio Cortés¿Qué esperan, pues, sino días como los de quienes pasaron antes de ellos? Di: «¡Esperad! Yo también soy de los que esperan».
  1. Julio CortésLuego, salvaremos a Nuestros enviados y a los que hayan creído. Salvar a los creyentes es deber Nuestro.
  1. Julio CortésDi: «¡Hombres! Si dudáis de mi religión, yo no sirvo a quienes vosotros servís en lugar de servir a Alá, sino que sirvo a Alá, Que os llamará! ¡He recibido la orden de ser de los creyentes».
  1. Julio CortésY: «¡Profesa la Religión como hanif y no seas asociador!»
  1. Julio CortésNo invoques, en lugar de invocar a Alá, lo que no puede aprovecharte ni dañarte. Si lo hicieras, entonces, serías de los impíos.
  1. Julio CortésSi Alá te aflige con una desgracia, nadie sino Él podrá librarte de ella. Si Él te desea un bien, nadie podrá oponerse a Su favor. Se lo concede a quien Él quiere de Sus siervos. Él es el Indulgente, el Misericordioso.
  1. Julio CortésDi: «¡Hombres! Os ha venido, de vuestro Señor, la Verdad. Quien sigue la vía recta, la sigue, en realidad, en provecho propio. Y quien se extravía, se extravía, en realidad, en detrimento propio. Yo no soy vuestro protector».
  1. Julio Cortés¡Sigue lo que se te ha revelado y ten paciencia hasta que Alá decida! ¡Él es el Mejor en decidir!