المؤمنون

Al-Mu'minun

Los Creyentes

Sura 23 · mequí · 118 aleyas · Orden de revelación: 74

Escritura
Traducciones

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بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortés¡Bienaventurados los creyentes,
  1. Julio Cortésque hacen su azalá con humildad,
  1. Julio Cortésque evitan el vaniloquio,
  1. Julio Cortésque dan el azaque,
  1. Julio Cortésque se abstienen de comercio carnal,
  1. Julio Cortéssalvo con sus esposas o con sus esclavas en cuyo caso no incurren en reproche,
  1. Julio Cortésmientras que quienes desean a otras mujeres, ésos son los que violan la ley-,
  1. Julio Cortésque respetan los depósitos que se les confían y las promesas que hacen,
  1. Julio Cortésque observan sus azalás!
  1. Julio CortésÉsos son los herederos
  1. Julio Cortésque heredarán el paraíso, en el que estarán eternamente.
  1. Julio CortésHemos creado al hombre de arcilla fina.
  1. Julio CortésLuego, le colocamos como gota en un receptáculo firme.
  1. Julio CortésLuego, creamos de la gota un coágulo de sangre, del coágulo un embrión y del embrión huesos, que revestimos de carne. Luego, hicimos de él otra criatura. ¡Bendito sea Alá, el Mejor de los creadores!
  1. Julio CortésLuego, después de esto, habéis de morir.
  1. Julio CortésLuego, el día de la Resurrección, seréis resucitados.
  1. Julio CortésEncima de vosotros, hemos creado siete cielos. No hemos descuidado la creación.
  1. Julio CortésHemos hecho bajar del cielo agua en la cantidad debida y hecho que cale la tierra. Y también habríamos sido bien capaces de hacerla desaparecer.
  1. Julio CortésPor medio de ella os hemos creado palmerales y viñedos en los que hay frutos abundantes, de los que coméis.
  1. Julio CortésY un árbol que crece en el monte Sinaí y que produce aceite y condimento para la comida.
  1. Julio CortésTenéis, ciertamente, en los rebaños motivo de reflexión: os damos a beber del contenido de sus vientres, deriváis de ellos muchos beneficios, coméis de ellos.
  1. Julio CortésEllos y las naves os sirven de medios de transporte.
  1. Julio CortésEnviamos Noé a su pueblo y dijo: «¡Pueblo! ¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él. ¿Y no Le temeréis?»
  1. Julio CortésLos dignatarios del pueblo, que no creían, dijeron: «Éste no es sino un mortal como vosotros, que quiere imponerse a vosotros. Si Alá hubiera querido, habría hecho descender a ángeles. No hemos oído que ocurriera tal cosa en tiempo de nuestros antepasados.
  1. Julio CortésNo es más que un poseso. ¡Observadle durante algún tiempo!»
  1. Julio Cortés«¡Señor!» dijo: «¡Auxíliame, que me desmienten!»
  1. Julio CortésY le inspiramos: «¡Construye la nave bajo Nuestra mirada y según Nuestra inspiración ! Y cuando venga Nuestra orden y el horno hierva, haz entrar en ella a una pareja de cada y a tu familia, salvo a aquél de ellos cuya suerte ha sido ya echada. ¡Y no me hables de los que hayan obrado impíamente! ¡Van a ser anegados!
  1. Julio CortésCuando tú y los tuyos estéis instalados en la nave, di: '¡Alabado sea Alá, Que nos ha salvado del pueblo impío!'
  1. Julio CortésY di: '¡Señor! ¡Haz que desembarque en un lugar bendito! Tú eres Quien mejor puede hacerlo'
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello signos. En verdad, ponemos a prueba...»
  1. Julio CortésLuego, después de ellos, suscitamos otra generación
  1. Julio Cortésy les mandamos un enviado salido de ellos: «¡Servid a Alá! No tenéis a ningún otro dios que a Él ¿Y no Le temeréis?»
  1. Julio CortésPero los dignatarios del pueblo, que no creían y desmentían la existencia de la otra vida y a los cuales habíamos enriquecido en la vida de acá, dijeron: «Éste no es sino un mortal como vosotros, que come de lo mismo que vosotros coméis y bebe de lo mismo que vosotros bebéis».
  1. Julio CortésSi obedecéis a un mortal como vosotros, estáis perdidos.
  1. Julio Cortés¿Os ha prometido que se os sacará cuando muráis y seáis tierra y huesos?
  1. Julio Cortés¡Está bien lejos de ocurrir lo que se os ha prometido!
  1. Julio Cortés¡No hay más vida que la nuestra de acá! Morimos y vivimos, pero no se nos resucitará.
  1. Julio CortésNo es más que un hombre, que se ha inventado una mentira contra Alá. No tenemos fe en él.
  1. Julio CortésDijo: «¡Señor! ¡Auxíliame, que me desmienten!»
  1. Julio CortésDijo: «Un poco más y se arrepentirán».
  1. Julio CortésEl Grito les sorprendió merecidamente y les convertimos en detrito. ¡Atrás el pueblo impío!
  1. Julio CortésLuego, después de ellos, suscitamos otras generaciones.
  1. Julio CortésNinguna comunidad puede adelantar ni retrasar su plazo.
  1. Julio CortésLuego, mandamos a Nuestros enviados, uno tras otro. Siempre que venía un enviado a su comunidad, le desmentían. Hicimos que a unas generaciones les siguieran otras y las hicimos legendarias. ¡Atrás una gente que no cree!
  1. Julio CortésLuego, enviamos Moisés y su hermano Aarón con Nuestros signos y con una autoridad manifiesta
  1. Julio Cortésa Faraón y a sus dignatarios, que fueron altivos. Eran gente arrogante.
  1. Julio CortésDijeron: «¿Vamos a creer a dos mortales como nosotros, mientras su pueblo nos sirve de esclavos?»
  1. Julio CortésLes desmintieron y fueron hechos perecer.
  1. Julio CortésDimos a Moisés la Escritura. Quizás, así, fueran bien dirigidos.
  1. Julio CortésHicimos del hijo de María y de su madre un signo y les ofrecimos refugio en una colina tranquila y provista de agua viva.
  1. Julio Cortés«¡Enviados! ¡Comed de las cosas buenas y obrad bien! ¡Yo sé bien lo que hacéis!
  1. Julio CortésY ésta es vuestra comunidad. Es una sola comunidad. Y Yo soy vuestro Señor. ¡Temedme, pues!»
  1. Julio CortésPero se dividieron en sectas, con Escrituras, contento cada grupo con lo suyo.
  1. Julio CortésDéjales por algún tiempo en su abismo.
  1. Julio Cortés¿Creen que, al proveerles de hacienda y de hijos varones,
  1. Julio Cortésestamos anticipándoles las cosas buenas? No, no se dan cuenta.
  1. Julio CortésLos imbuidos del miedo de su Señor,
  1. Julio Cortésque creen en los signos de su Señor,
  1. Julio Cortésque no asocian a otros dioses a su Señor,
  1. Julio Cortésque dan lo que dan con corazón tembloroso, a la idea de que volverán a su Señor,
  1. Julio Cortésésos rivalizan en buenas obras y son los primeros en practicarlas.
  1. Julio CortésNo pedimos a nadie sino según sus posibilidades. Tenemos al lado una Escritura que dice la verdad. Y no serán tratados injustamente.
  1. Julio CortésPero sus corazones están en un abismo respecto a esto y, en lugar de aquellas obras, hacen otras.
  1. Julio CortésCuando, al fin, inflijamos un castigo a sus ricos, gemirán.
  1. Julio Cortés«¡No gimáis hoy, que no se os va a salvar de Nosotros!
  1. Julio CortésSe os recitaban Mis aleyas y vosotros dabais media vuelta,
  1. Julio Cortésaltivos con él, y pasabais la noche parloteando».
  1. Julio Cortés¿Es que no ponderan lo que se dice para ver si han recibido lo que sus antepasados no recibieron?
  1. Julio Cortés¿No han conocido, acaso, a su Enviado para que le nieguen?
  1. Julio Cortés¿O dicen que es un poseso? ¡No! Ha venido a ellos con la Verdad, pero la mayoría sienten aversión a la Verdad.
  1. Julio CortésSi la Verdad se hubiera conformado a sus pasiones, los cielos, la tierra y los que en ellos hay se habrían corrompido. Nosotros, en cambio, les hemos traído su Amonestación, pero ellos se apartan de su Amonestación.
  1. Julio Cortés¿Les pides, acaso, una retribución? La retribución de tu Señor es mejor. Él es el Mejor de los proveedores.
  1. Julio CortésSí, tú les llamas a una vía recta,
  1. Julio Cortéspero quienes no creen en la otra vida se desvían, sí, de la vía.
  1. Julio CortésSi nos apiadáramos de ellos y les retiráramos la desgracia que tienen, persistirían, ciegos, en su rebeldía.
  1. Julio CortésLes infligimos un castigo, pero no se sometieron a su Señor y no se humillaron.
  1. Julio CortésHasta que abramos contra ellos una puerta de severo castigo y, entonces, sean presa de la desesperación.
  1. Julio CortésÉl es Quien ha creado para vosotros el oído, la vista y el intelecto. ¡Qué poco agradecidos sois!
  1. Julio CortésÉl es Quien os ha diseminado por la tierra. Y hacia Él- seréis congregados.
  1. Julio CortésÉl es Quien da la vida y da la muerte. Él ha hecho que se sucedan la noche y el día. ¿Es que no comprendéis?
  1. Julio CortésAl contrario, dicen lo mismo que dijeron los antiguos.
  1. Julio CortésDicen: «Cuando muramos y seamos tierra y huesos, ¿se nos resucitará acaso?
  1. Julio CortésYa antes se nos había prometido esto a nosotros y a nuestros padres. No son más que patrañas de los antiguos».
  1. Julio CortésDi: «¿De quién es la tierra y quien en ella hay? Si es que lo sabéis...»
  1. Julio CortésDirán: «¡De Alá!» Di: «¿Es que no os dejaréis amonestar?»
  1. Julio CortésDi: «¿Quién es el Señor de los siete cielos, el Señor del Trono augusto?»
  1. Julio CortésDirán: «¡Alá!» Di: «¿Y no Le teméis?»
  1. Julio CortésDi: «¿Quién tiene en Sus manos la realeza de todo, protegiendo sin que nadie pueda proteger contra Él? Si es que lo sabéis...»
  1. Julio CortésDirán: «¡Alá!» Di: «Y ¿cómo podéis estar tan sugestionados?»
  1. Julio CortésVinimos a ellos con la Verdad, pero mienten, si.
  1. Julio CortésAlá no ha adoptado un hijo, ni hay otro dios junto con Él. Si no, cada dios se habría atribuido lo que hubiera creado y unos habrían sido superiores a otros. ¡Gloria a Alá, Que está por encima de lo que cuentan!
  1. Julio CortésEl conocedor de lo oculto y de lo patente. ¡Está por encima de lo que Le asocian!
  1. Julio CortésDi: «¡Señor! Si me mostraras aquello con que se les ha amenazado...
  1. Julio Cortés¡No me pongas, Señor, con el pueblo impío!»
  1. Julio CortésNosotros somos bien capaces, ciertamente, de mostrarte aquello con que les hemos amenazado.
  1. Julio CortésRepele el mal con algo que sea mejor Sabemos bien lo que cuentan.
  1. Julio CortésDi: «¡Señor! Me refugio en Ti contra las sugestiones de los demonios.
  1. Julio CortésMe refugio en Ti, Señor, contra su acoso».
  1. Julio CortésCuando, al fin, viene la muerte a uno de ellos, dice: «¡Señor! ¡Hazme volver!
  1. Julio CortésQuizás, así, pueda hacer el bien que dejé de hacer». ¡No! No son sino meras palabras. Pero, detrás de ellos, hay una barrera hasta el día que sean resucitados.
  1. Julio CortésY, cuando se toque la trompeta, ese día, no valdrá ningún parentesco, ni se preguntarán unos a otros.
  1. Julio CortésAquéllos cuyas obras pesen mucho serán los que prosperen.
  1. Julio CortésAquéllos cuyas obras pesen poco, serán los que se hayan perdido y estarán en la gehena eternamente.
  1. Julio CortésEl fuego abrasará su rostro; tendrán allí los labios contraídos.
  1. Julio Cortés«¿No se os recitaron Mis aleyas y vosotros las desmentisteis?»
  1. Julio Cortés«¡Señor!», dirán, «nuestra miseria nos pudo y fuimos gente extraviada.
  1. Julio Cortés¡Señor! ¡Sácanos de ella! Si reincidimos, seremos unos impíos».
  1. Julio CortésDirá: «¡Quedaos en ella y no Me habléis!»
  1. Julio CortésAlgunos de Mis siervos decían: «¡Señor! ¡Creemos! ¡Perdónanos, pues, y ten misericordia de nosotros! ¡Tú eres el Mejor de quienes tienen misericordia!»
  1. Julio CortésPero os burlasteis tanto de ellos que hicieron que os olvidarais de Mí. Os reíais de ellos.
  1. Julio CortésHoy les retribuyo por la paciencia que tuvieron. Ellos son los que triunfan.
  1. Julio CortésDirá: «¿Cuántos años habéis permanecido en la tierra?»
  1. Julio CortésDirán: «Hemos permanecido un día o parte de un día. ¡Interroga a los encargados de contar!»
  1. Julio CortésDirá: «No habéis permanecido sino poco tiempo. Si hubierais sabido...
  1. Julio Cortés¿Os figurabais que os habíamos creado para pasar el rato y que no ibais a ser devueltos a Nosotros?»
  1. Julio Cortés¡Exaltado sea Alá, el Rey verdadero! No hay más dios que Él, el Señor del Trono noble.
  1. Julio CortésQuien invoque a otro dios junto con Alá, sin tener prueba de ello, tendrá que dar cuenta sólo a su Señor. Los infieles no prosperarán
  1. Julio CortésY di: «¡Señor! ¡Perdona y ten misericordia! ¡Tú eres el Mejor de quienes tienen misericordia!»