يس

Ya-Sin

Ya Sin

Sura 36 · mequí · 83 aleyas · Orden de revelación: 41

Escritura
Traducciones

Toque una palabra árabe: aparecen su lectura, su estructura y su raíz.

بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortésys.
  1. Julio Cortés¡Por el sabio Corán,
  1. Julio Cortésque tú eres, ciertamente, uno de los enviados
  1. Julio Cortésy estás en una vía recta!
  1. Julio Cortéscomo Revelación del Poderoso, del Misericordioso,
  1. Julio Cortéspara que adviertas a un pueblo cuyos antepasados no fueron advertidos y que, por eso, no se preocupa.
  1. Julio CortésSe ha cumplido la sentencia contra la mayoría: no creen.
  1. Julio CortésLes hemos puesto al cuello argollas, hasta la barbilla, de tal modo que no pueden mover la cabeza.
  1. Julio CortésLes hemos puesto una barrera por delante y otra por detrás, cubriéndoles de tal modo que no pueden ver.
  1. Julio CortésLes da lo mismo que les adviertas o no: no creerán.
  1. Julio CortésPero tú sólo tienes que advertir a quien sigue la Amonestación y tiene miedo del Compasivo en secreto. Anúnciale el perdón y una recompensa generosa.
  1. Julio CortésNosotros resucitamos a los muertos. Inscribimos todo lo que antes hicieron, así como las consecuencias de sus actos. Todo lo tenemos en cuenta en un Libro claro.
  1. Julio CortésPropónles una parábola: los habitantes de la ciudad. Cuando vinieron a ella los enviados.
  1. Julio CortésCuando les enviamos a dos y les desmintieron. Reforzamos con un tercero y dijeron: «Se nos ha enviado a vosotros».
  1. Julio CortésDijeron: «No sois sino unos mortales como nosotros. El Compasivo no ha revelado nada. No decís sino mentiras».
  1. Julio CortésDijeron: «Nuestro Señor sabe: en verdad, se nos ha enviado a vosotros,
  1. Julio Cortésencargados sólo de la transmisión clara».
  1. Julio CortésDijeron: «No presagiamos de vosotros nada bueno. Si no desistís hemos de lapidaros y haceros sufrir un castigo doloroso».
  1. Julio CortésDijeron: «De vosotros depende vuestra suerte. Si os dejarais amonestar... Sí, sois gente inmoderada».
  1. Julio CortésEntonces, de los arrabales, vino corriendo un hombre. Dijo: «¡Pueblo! ¡Seguid a los enviados!
  1. Julio Cortés¡Seguid a quienes no os piden salario y siguen la buena dirección!
  1. Julio Cortés¿Por qué no voy a servir a Quien me ha credado y a Quien seréis devueltos?
  1. Julio Cortés¿Voy a tomar, en lugar de tomarle a É, dioses cuya intercesión, si el Compasivo me desea una desgracia, de nada me aprovechará y tales que no podrán salvarme?
  1. Julio CortésSi eso hiciera, estaría, sí, evidentemente extraviado.
  1. Julio Cortés¡Creo en vuestro Señor! ¡Escuchadme!»
  1. Julio CortésSe dijo: «¡Entra en el Jardín!» Dijo: «¡Ah! Si mi pueblo supiera
  1. Julio Cortésque mi Señor me ha perdonado y me ha colocado entre los honrados».
  1. Julio CortésDespués de él, no hicimos bajar del cielo ninguna legión contra su pueblo. No hicimos bajar.
  1. Julio CortésNo hubo más que un solo Grito y ¡helos sin vida!
  1. Julio Cortés¡Pobres siervos! No vino a ellos enviado que no se burlaran de él.
  1. Julio Cortés¿No ven cuántas generaciones antes de ellos hemos hecho perecer, que ya no volverán a ellos...?
  1. Julio Cortés¡Y a todos, sin falta, se les hará comparecer ante Nosotros!
  1. Julio CortésTienen un signo en la tierra muerta, que hemos hecho revivir y de la que hemos sacado el grano que les alimenta.
  1. Julio CortésHemos plantado en ella palmerales y viñedos, hemos hecho brotar de ella manantiales,
  1. Julio Cortéspara que coman de sus frutos. No son obra de sus manos. ¿No darán, pues, gracias?
  1. Julio Cortés¡Gloria al Creador de todas las parejas: las que produce la tierra, las de los mismos hombres y otras que ellos no conocen!
  1. Julio CortésY tienen un signo en la noche, de la que quitamos el día, quedando los hombres a oscuras.
  1. Julio CortésY el sol. Corre a una parada suya por decreto del Poderoso, del Omnisciente.
  1. Julio CortésHemos determinado para la luna fases, hasta que se pone como la palma seca.
  1. Julio CortésNo le está bien al sol alcanzar a la luna, ni la noche adelanta al día. Cada uno navega en una órbita.
  1. Julio CortésTienen un signo en el hecho de que hayamos llevado a sus descendientes en la nave abarrotada.
  1. Julio CortésY creamos para ellos otras naves semejantes en las que se embarcan.
  1. Julio CortésSi quisiéramos, los anegaríamos. Nadie podría ayudarles y no se salvarían,
  1. Julio Cortésa menos que mediara una misericordia venida de Nosotros y para disfrute por algún tiempo.
  1. Julio CortésY cuando se les dice: «¡Temed el castigo en esta vida y en la otra! Quizás, así, se os tenga piedad»...
  1. Julio CortésNo viene a ellos ninguno de los signos de su Señor que no se aparten de él.
  1. Julio CortésY cuando se les dice: «¡Dad limosna de lo que Alá os ha proveído!» dicen los infieles a los creyentes: «¿Vamos a dar de comer a quien Alá, si Él quisiera, podría dar de comer? Estáis evidentemente extraviados».
  1. Julio CortésDicen: «¿Cuándo se cumplirá esta amenaza, si es verdad lo que decís?»
  1. Julio CortésNo esperarán más que un solo Grito, que les sorprenderá en plena disputa,
  1. Julio Cortésy no podrán hacer testamento, ni volver a los suyos.
  1. Julio CortésSe tocará la trompeta y se precipitarán de las sepulturas a su Señor.
  1. Julio CortésDirán: «¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ; ha despertado de nuestro lecho? Esto es aquello con que el Compasivo nos había amenazado. Los enviados decían la verdad».
  1. Julio CortésNo habrá más que un solo Grito y a todos se les hará comparecer ante Nosotros.
  1. Julio CortésEse día, nadie será tratado injustamente en nada y no se os retribuirá sino conforme a vuestras obras.
  1. Julio CortésEse día, los moradores del Jardín tendrán una ocupación feliz.
  1. Julio CortésEllos y sus esposas estarán a la sombra, reclinados en sofás.
  1. Julio CortésTendrán allí fruta y lo que deseen.
  1. Julio CortésLes dirán de parte de un Señor misericordioso: «¡Paz!»
  1. Julio CortésEn cambio: «¡Pecadores! ¡Apartaos hoy!
  1. Julio Cortés¿No he concertado una alianza con vosotros, hijos de Adán: que no ibais a servir al Demonio, que es para vosotros un enemigo declarado,
  1. Julio Cortéssino que ibais a servirme a Mí? Esto es una vía recta.
  1. Julio CortésHa extraviado a muchísimos de vosotros. ¿Es que no comprendíais?
  1. Julio Cortésésta es la gehena con que se os había amenazado.
  1. Julio Cortés¡Arded hoy en ella por no haber creído!»
  1. Julio CortésEse día sellaremos sus bocas, pero sus manos Nos hablarán y sus pies atestiguarán lo que han cometido».
  1. Julio CortésSi quisiéramos, les apagaríamos los ojos. Entonces se abalanzarían a la Vía, pero ¿cómo iban a ver?
  1. Julio CortésSi quisiéramos, les clavaríamos en su sitio de modo que no pudieran avanzar ni retroceder.
  1. Julio CortésA quien prolongamos la vida, le hacemos encorvarse. ¿Es que no comprenden?
  1. Julio CortésNo le hemos enseñado la poesía, que no le está bien. Esto no es más que una amonestación y un Corán claro,
  1. Julio Cortéspara que advierta a todo vivo y se cumpla la sentencia contra los infieles.
  1. Julio Cortés¿Es que no ven que, entre las obras de Nuestras manos, hemos creado a su intención rebaños que les pertenecen?
  1. Julio CortésLos hemos hecho dóciles a ellos: unos les sirven de montura, otros de alimento.
  1. Julio CortésObtienen provecho de ellos y bebidas. ¿No darán, pues, las gracias?
  1. Julio CortésPero han tomado dioses en lugar de tomar a Alá. Quizás, así, sean auxiliados...
  1. Julio CortésNo podrán auxiliarles. Al contrario, formarán un ejército al que se hará comparecer contra ellos.
  1. Julio Cortés¡Que no te entristezca lo que digan! Nosotros sabemos tanto lo que ocultan como lo que manifiestan.
  1. Julio Cortés¿No ve el hombre que le hemos creado de una gota? Pues ¡ahí le tienes, porfiador declarado!
  1. Julio CortésNos propone una parábola y se olvida de su propia creación. Dice: «¿Quién dará vida a los huesos, estando podridos?»
  1. Julio CortésDi: «Les dará vida Quien los creó una vez primera -Él conoce bien toda creación-,
  1. Julio CortésQuien os ha hecho fuego de un árbol verde del que, así, encendéis».
  1. Julio Cortés¿Es que Quien ha creado los cielos y la tierra no será capaz de crear semejantes a ellos? ¡Claro que sí! Él es el Creador de todo, el Omnisciente.
  1. Julio CortésSu orden, cuando quiere algo, le dice tan sólo: «¡Se!» Y es.
  1. Julio Cortés¡Gloria a Quien posee la realeza de todo! Y a Él seréis devueltos.