القمر

Al-Qamar

La Luna

Sura 54 · mequí · 55 aleyas · Orden de revelación: 37

Escritura
Traducciones

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بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio CortésSe acerca la Hora, se hiende la luna.
  1. Julio CortésSi ven un signo, se apartan y dicen: «¡Es una magia continua!»
  1. Julio CortésDesmienten y siguen sus pasiones. Pero todo está decretado.
  1. Julio CortésYa han recibido noticias disuasivas,
  1. Julio Cortésconsumada sabiduría. Pero las advertencias no sirven.
  1. Julio Cortés¡Apártate, pues, de ellos! El día que el Pregonero les convoque para algo horrible,
  1. Julio Cortésabatida la mirada, saldrán de las sepulturas como si fueran langostas esparcidas,
  1. Julio Cortéscorriendo con el cuello extendido hacia el Pregonero. Dirán los infieles: «¡Éste es un día difícil!»
  1. Julio CortésAntes de ello, ya el pueblo de Noé había desmentido. Desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: «¡Un poseso!», y fue rechazado.
  1. Julio CortésEntonces, invocó a su Señor. «¡Estoy vencido! ¡Defiéndete!»
  1. Julio CortésAbrimos las puertas del cielo a una lluvia torrencial
  1. Julio Cortésy en la tierra hicimos manar fuentes. Y el agua se encontró según una orden decretada.
  1. Julio CortésLe embarcamos en aquello de planchas y de fibras,
  1. Julio Cortésque navegó bajo Nuestra mirada como retribución de aquél que había sido negado.
  1. Julio CortésLa dejamos como signo. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésY ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
  1. Julio CortésHemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésLos aditas desmintieron y ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
  1. Julio CortésEn un día nefasto e interminable enviamos contra ellos un viento glacial,
  1. Julio Cortésque arrancaba a los hombres como si hubieran sido troncos de palmeras descuajadas.
  1. Julio CortésY ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
  1. Julio CortésHemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésLos tamudeos desmintieron las advertencias
  1. Julio Cortésy dijeron: «¿Vamos a seguir a un solo mortal, salido de nosotros? ¡Estaríamos extraviados y deliraríamos!
  1. Julio Cortés¿A él, entre nosotros, se le iba a confiar la Amonestación? ¡No, sino que es un mentiroso, un insolente!»
  1. Julio Cortés¡Mañana verán quién es el mentiroso, el insolente!
  1. Julio CortésVamos a enviarles la camella para tentarles. ¡Obsérvales y ten paciencia!
  1. Julio CortésInfórmales de que el agua debe repartirse entre ellos y de que beberán por turno.
  1. Julio CortésLlamaron a su paisano, que se hizo cargo y desjarretó.
  1. Julio CortésY ¡cuáles no fueron Mi castigo y Mis advertencias!
  1. Julio CortésLes lanzamos un solo Grito y fueron como hierba seca que se emplea para levantar una cerca.
  1. Julio CortésHemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésEl pueblo de Lot desmintió las advertencias.
  1. Julio CortésEnviamos contra ellos una tempestad de arena. Exceptuamos a la familia de Lot, a la que salvamos al rayar el alba,
  1. Julio Cortésen virtud de una gracia venida de Nosotros. Así retribuimos al agradecido.
  1. Julio CortésLes había prevenido contra Nuestro rigor, pero pusieron en duda las advertencias.
  1. Julio CortésLe exigieron a sus huéspedes y les apagamos los ojos. «¡Gustad Mi castigo y Mis advertencias!»
  1. Julio CortésA la mañana siguiente, temprano, les sorprendió un castigo duradero.
  1. Julio Cortés«¡Gustad Mi castigo y Mis advertencias!»
  1. Julio CortésHemos facilitado el Corán para que pueda servir de amonestación. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésY, ciertamente, la gente de Faraón fue advertida.
  1. Julio CortésDesmintieron todos Nuestros signos y les sorprendimos como sorprende Uno poderoso, potísimo.
  1. Julio Cortés¿Son vuestros infieles mejores que aquéllos? ¿O hay en las Escrituras algo que os inmunice?
  1. Julio Cortés¿O dicen: «Somos un conjunto capaz de defenderse»?
  1. Julio CortésTodos serán derrotados y huirán.
  1. Julio CortésPero la Hora es el tiempo que se les ha fijado y la Hora es crudelísima, amarguísima.
  1. Julio CortésLos pecadores están extraviados y deliran.
  1. Julio CortésEl día que sean arrastrados boca abajo al Fuego: «¡Gustad el contacto del saqar !»
  1. Julio CortésTodo lo hemos creado con medida.
  1. Julio CortésNuestra orden no consiste sino en una sola palabra, como un abrir y cerrar de ojos.
  1. Julio CortésHemos hecho perecer a vuestros semejantes. Pero ¿hay alguien que se deje amonestar?
  1. Julio CortésTodo lo que han hecho consta en las Escrituras.
  1. Julio CortésTodo, grande o pequeño, está con signado.
  1. Julio CortésLos temerosos de Alá estarán entre jardines y arroyos,
  1. Julio Cortésen una sede buena, junto a un potísimo Monarca.