طه

Taha

Ta-Ha

Sura 20 · mequí · 135 aleyas · Orden de revelación: 45

Escritura
Traducciones

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بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortésth.
  1. Julio CortésNo te hemos revelado el Corán para que padezcas,
  1. Julio Cortéssino como Recuerdo para quien tiene miedo de Alá,
  1. Julio Cortéscomo revelación venida de Quien ha creado la tierra y los altos cielos.
  1. Julio CortésEl Compasivo se ha instalado en el Trono.
  1. Julio CortésSuyo es lo que está en los cielos y en la tierra, entre ellos y bajo tierra.
  1. Julio CortésNo es preciso que te expreses en voz alta, pues Él conoce lo secreto y lo aún más recóndito.
  1. Julio Cortés¡Alá! ¡No hay más dios que Él! Posee los nombres más bellos.
  1. Julio Cortés¿Te has enterado de la historia de Moisés?
  1. Julio CortésCuando vio un fuego y dijo a su familia: «¡Quedaos aquí! Distingo un fuego. Quizá pueda yo traeros de él un tizón o encontrar la buena dirección con ayuda del fuego».
  1. Julio CortésCuando llegó al fuego, le llamaron: «¡Moisés!
  1. Julio CortésYo soy, ciertamente, tu Señor. Quítate las sandalias! Estás en el valle sagrado de Tuwa.
  1. Julio CortésY te he escogido Yo. Escucha, pues, lo que se va a revelar.
  1. Julio CortésYo soy, ciertamente, Alá. No hay más dios que Yo. ¡Sírveme, pues, y haz la azalá para recordarme!
  1. Julio CortésLa Hora llega -estoy por ocultarla- para que cada uno sea retribuido según su esfuerzo.
  1. Julio Cortés¡Que no te desvíe de ella quien no cree en ella y sigue su pasión! Si no, ¡perecerás!
  1. Julio Cortés¿Qué es eso que tienes en la diestra, Moisés?»
  1. Julio Cortés«Es mi vara», dijo. «Me apoyo en ella y con ella vareo los árboles para alimentar a mi rebaño. También la empleo para otros usos».
  1. Julio CortésDijo: «¡Tírala, Moisés!»
  1. Julio CortésLa tiró y he aquí que se convirtió en una serpiente que reptaba.
  1. Julio CortésDijo: «¡Cógela y no temas! Vamos a devolverle su condición primera.
  1. Julio Cortés¡Y llévate la mano al costado! Saldrá, blanca, sana - otro signo-.
  1. Julio CortésPara mostrarte parte de Nuestros tan grandes signos.
  1. Julio Cortés¡Ve a Faraón! Se muestra reacio».
  1. Julio CortésDijo: «¡Señor! ¡Infúndeme ánimo!
  1. Julio Cortés¡Facilítame la tarea!
  1. Julio Cortés¡Desata un nudo de mi lengua!
  1. Julio CortésAsí entenderán lo que yo diga.
  1. Julio CortésDame a alguien de mi familia que me ayude:
  1. Julio Cortésa Aarón, mi hermano.
  1. Julio Cortés¡Aumenta con él mi fuerza
  1. Julio Cortésy asóciale a mi tarea,
  1. Julio Cortéspara que Te glorifiquemos mucho
  1. Julio Cortésy Te recordemos mucho!
  1. Julio CortésTú nos ves bien».
  1. Julio CortésDijo: «¡Moisés! Tu ruego ha sido escuchado.
  1. Julio CortésYa te agraciamos otra vez.
  1. Julio CortésCuando inspiramos a tu madre lo siguiente:
  1. Julio Cortés'Échalo a esta arqueta y échala al río. El río lo depositará en la orilla. Un enemigo mío y suyo lo recogerá'. He lanzado sobre ti un amor venido de Mí para que seas educado bajo Mi mirada.
  1. Julio CortésCuando tu hermana pasaba por allí y dijo: '¿Queréis que os indique a alguien que podría encargarse de él?'. Así te devolvimos a tu madre para que se alegrara y no estuviera triste. Mataste a un hombre, te salvamos de la tribulación y te sometimos a muchas pruebas. Viviste durante años con los madianitas y luego viniste acá, Moisés. cuando estaba determinado.
  1. Julio CortésTe he escogido para Mí.
  1. Julio Cortés¡Ve! acompañado de tu hermano, con Mis signos, y no descuidéis el recordarme!
  1. Julio Cortés¡Id a Faraón! Se muestra rebelde.
  1. Julio Cortés¡Hablad con él amablemente! Quizás, así, se deje amonestar o tenga miedo de Alá».
  1. Julio CortésDijeron: «¡Señor! Tememos que la tome con nosotros o que se muestre rebelde».
  1. Julio CortésDijo: «¡No temáis! Yo estoy con vosotros, oyendo y viendo.
  1. Julio CortésId, pues, a él y decid: 'Somos los enviados de tu Señor. ¡Deja marchar con nosotros a los Hijos de Israel y no les atormentes! Te hemos traído un signo de tu Señor. ¡La paz sobre quien siga la Dirección !'
  1. Julio CortésSe nos ha revelado que se infligirá el castigo a quien desmienta o se desvíe».
  1. Julio CortésDijo: «¿Y quién es vuestro Señor, Moisés?»
  1. Julio CortésDijo: «Nuestro Señor es Quien ha dado a todo su forma y, luego, dirigido».
  1. Julio CortésDijo: «¿Y qué ha sido de las genera ciones pasadas?»
  1. Julio CortésDijo: «Mi Señor lo sabe y está en una Escritura. Mi Señor no yerra, ni olvida.
  1. Julio CortésQuien os ha puesto la tierra como cuna y os ha trazado en ella caminos y hecho bajar agua del cielo. Mediante ella, hemos sacado toda clase de plantas.
  1. Julio Cortés¡Comed y apacentad vuestros rebaños! Hay, en ello, ciertamente, signos para los dotados de entendimiento.
  1. Julio CortésOs hemos creado de ella y a ella os devolveremos, para sacaros otra vez de ella».
  1. Julio CortésLe mostramos todos Nuestros signos, pero él desmintió y rehusó creer.
  1. Julio CortésDijo: «¡Moisés! ¿Has venido a nosotros para sacarnos de nuestra tierra con tu magia?
  1. Julio CortésHemos de responderte con otra magia igual. ¡Fija entre nosotros y tú una cita, a la que ni nosotros ni tú faltemos, en un lugar a propósito!»
  1. Julio CortésDijo: «Vuestra cita será para el día de la Gran Fiesta. Que la gente sea convocada por la mañana».
  1. Julio CortésFaraón se retiró, preparó sus artilugios y acudió.
  1. Julio CortésMoisés les dijo: «¡Ay de vosotros! ¡No inventéis mentira contra Alá! Si no, os destruirá con un castigo. Quien invente, sufrirá una decepción».
  1. Julio CortésLos magos discutieron entre sí sobre su asunto y mantuvieron secreta la discusión.
  1. Julio CortésDijeron: «En verdad, estos dos son unos magos que, con su magia, quieren sacaros de vuestra tierra y acabar con vuestra eminente doctrina.
  1. Julio CortésPreparad vuestros artilugios y, luego, venid uno a uno. ¡Quien gane hoy será feliz!»
  1. Julio CortésDijeron: «¡Moisés! ¿Quién es el primero en tirar? ¿Tú o nosotros?»
  1. Julio CortésDijo: «¡No! ¡Tirad vosotros!» Y he aquí que le pareció que, por efecto de su magia, sus cuerdas y varas echaban a correr.
  1. Julio CortésY Moisés temió en sus adentros.
  1. Julio CortésDijimos: «¡No temas, que ganarás tú!
  1. Julio CortésTira lo que tienes en la diestra y devorará lo que ellos han hecho, que lo que ellos han hecho es sólo artimaña del mago. Y el mago no prosperará, venga de donde venga».
  1. Julio CortésLos magos cayeron prosternados. Dijeron: «¡Creemos en el Señor de Aarón y de Moisés!»
  1. Julio CortésDijo: «Le habéis creído antes de que yo os autorizara a ello. Él es vuestro maestro, que os ha enseñado la magia. He de haceros amputar las manos y los pies opuestos y crucificar en troncos de palmera. Así sabréis, ciertamente, quién de nosotros es el que inflige un castigo más cruel y más duradero».
  1. Julio CortésDijeron: «No te preferiremos a ti a las pruebas claras que se nos han ofrecido ni a Quien nos ha creado. Decidas lo que decidas, tú sólo decides sobre la vida de acá.
  1. Julio CortésCreemos en nuestro Señor, para que nos perdone nuestros pecados y la magia a que nos has obligado. Alá es mejor y más duradero».
  1. Julio CortésQuien viene a su Señor como culpable tendrá la gehena y en ella no podrá morir ni vivir.
  1. Julio CortésQuien, al contrario, venga a Él como creyente, después de haber obrado bien, tendrá la categoría más elevada:
  1. Julio Cortéslos jardines del edén, por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estará eternamente. Ésa es la retribución de quien se mantiene puro.
  1. Julio CortésInspiramos a Moisés: «¡Sal de noche con Mis siervos y ábreles un camino seco en el mar! ¡No temas que os alcancen, no tengas miedo!»
  1. Julio CortésFaraón les persiguió con sus tropas y las aguas del mar les cubrieron.
  1. Julio CortésFaraón había extraviado a su pueblo, no le había dirigido bien.
  1. Julio Cortés¡Hijos de Israel! Os hemos salvado de vuestros enemigos y nos hemos dado cita con vosotros en la ladera derecha del monte. Hemos hecho descender sobre vosotros el maná y las codornices:
  1. Julio Cortés«Comed de lo bueno de que os hemos proveído, pero sin excederos. Si no, me airaré con vosotros». Y aquél que incurre en Mi ira va a la ruina...
  1. Julio CortésYo soy, ciertamente, indulgente con quien se arrepiente, cree, obra bien y, luego, se deja dirigir bien.
  1. Julio Cortés«¡Moisés! ¿Por qué te has dado tanta prisa en alejarte de tu pueblo?»
  1. Julio CortésDijo: «Son ellos los que me persiguen. Y he corrido hacia Ti, Señor, para complacerte».
  1. Julio CortésDijo: «Hemos probado a tu pueblo después de irte, y el samaritano les ha extraviado».
  1. Julio CortésY Moisés regresó a su pueblo, airado, dolido. Dijo: «¡Pueblo! ¿No os había prometido vuestro Señor algo bello? ¿Es que la alianza os ha resultado demasiado larga o habéis querido que vuestro Señor se aíre con vosotros al faltar a lo que me habéis prometido?»
  1. Julio CortésDijeron: «No hemos faltado por propio impulso a lo que te habíamos prometido, sino que se nos obligó a cargar con las joyas del pueblo y las hemos arrojado. Y lo mismo hizo el samaritano».
  1. Julio CortésÉste les sacó un ternero, un cuerpo que mugía, y dijeron: «Este es vuestro dios y el dios de Moisés. Pero ha olvidado».
  1. Julio Cortés¿Es que no veían que no les daba ninguna contestación y no podía ni dañarles ni aprovecharles?
  1. Julio CortésYa antes les había dicho Aarón: «¡Pueblo! Sólo se os ha tentado con él. Vuestro Señor es el Compasivo. ¡Seguidme, pues, y obedeced mis órdenes!»
  1. Julio CortésDijeron: «No dejaremos de entregarnos a su culto hasta que Moisés haya regresado».
  1. Julio CortésDijo: «¡Aarón! Cuando has visto que se extraviaban, ¿qué es lo que te ha impedido
  1. Julio Cortésseguirme? ¿Has desobedecido mis órdenes?»
  1. Julio CortésDijo: «¡Hijo de mi madre! ¡No me cojas por la barba ni por la cabeza! Tenía miedo de que dijeras: Has escindido a los Hijos de Israel y no has observado mi palabra'».
  1. Julio CortésDijo: «¿Qué alegas tú, samaritano?»
  1. Julio CortésDijo: «He visto algo que ellos no han visto. He tomado un puñado del polvo pisado por el enviado y lo he arrojado. Así me lo ha sugerido la imaginación».
  1. Julio CortésDijo: «¡Vete de aquí! En esta vida irás gritando: '¡No me toquéis!' Se te ha fijado una cita a la que no faltarás. ¡Y mira a tu dios, a cuyo culto tanto te has entregado! ¡Hemos de quemarlo y dispersar sus cenizas por el mar!
  1. Julio Cortés¡Sólo Alá es vuestro dios, aparte del Cual no hay otro dios! Lo abarca todo en Su ciencia».
  1. Julio CortésAsí te contamos historias de antaño y te hemos dado una Amonestación de Nosotros.
  1. Julio CortésQuien se desvíe de ella llevará una carga el día de la Resurrección,
  1. Julio Cortéseternamente. ¡Qué carga más pesada tendrán el día de la Resurrección!
  1. Julio CortésEl día que se toque la trompeta y reunamos a los pecadores, ese día, ojizarcos,
  1. Julio Cortésdiciéndose unos a otros por lo bajo: «No habéis permanecido sino diez días».
  1. Julio CortésSabemos bien lo que dirán cuando el que más se distinga por su buena conducta diga: «No habéis permanecido sino un día».
  1. Julio CortésTe preguntarán por las montañas. Di: «Señor las reducirá a polvo y aventará.
  1. Julio CortésLas dejará cual llano nivelado,
  1. Julio Cortésen el que no se verán depresiones ni elevaciones».
  1. Julio CortésEse día, seguirán al Pregonero, que no se desviará. Bajarán las voces ante el Compasivo y no se oirá sino un susurro de pasos.
  1. Julio CortésEse día no aprovechará más intercesión que la de aquél que cuente con la autorización del Compasivo, de aquél cuyas palabras Él acepte.
  1. Julio CortésConoce su pasado y su futuro mientras que ellos no pueden abarcarlos en su ciencia.
  1. Julio CortésLos rostros se humillarán ante el Viviente, el Subsistente. Quien se haya cargado de impiedad, sufrirá una decepción
  1. Julio CortésQuien, en cambio, obra bien, siendo creyente, no tiene por qué temer injusticia ni opresión.
  1. Julio CortésAsí la hemos revelado como Corán árabe. Hemos expuesto en él amenazas. Quizás, así, Nos teman o les sirva de amonestación.
  1. Julio Cortés¡Exaltado sea Alá, el Rey verdadero! ¡No te precipites en la Recitación antes de que te sea revelada por entero! Y di: «¡Señor! ¡Aumenta mi ciencia!»
  1. Julio CortésHabíamos concertado antes una alianza con Adán, pero olvidó y no vimos en él resolución.
  1. Julio CortésY cuando dijimos a los ángeles: «¡Prosternaos ante Adán!» Se prosternaron, excepto Iblis, que se negó.
  1. Julio CortésDijimos: «¡Adán! Éste es un enemigo para ti y para tu esposa ¡Que no os expulse del Jardín; si no, serás desgraciado!
  1. Julio CortésEn él, no debes sufrir hambre ni desnudez,
  1. Julio Cortésni sed, ni ardor del sol».
  1. Julio CortésPero el Demonio le insinuó el mal. Dijo: «¡Adán! ¿Te indico el árbol de la inmortalidad y de un dominio imperecedero?»
  1. Julio CortésComieron de él, se les reveló su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Jardín. Adán desobedeció a su Señor y se descarrió.
  1. Julio CortésLuego, su Señor le escogió. le perdonó y le puso en la buena dirección.
  1. Julio CortésDijo: «¡Descended ambos de él! ¡Todos! ¡Seréis enemigos unos de otros. Si, pues, recibís de Mí una dirección, quien siga Mi dirección no se extraviará y no será desgraciado.
  1. Julio CortésPero quien no siga Mi Amonestación llevará una existencia miserable y le resucitaremos, ciego, el día de la Resurrección».
  1. Julio CortésDirá: «¡Señor! ¿Por qué me has resucitado ciego, siendo así que antes veía?»
  1. Julio CortésDirá: «Igual que tú recibiste Nuestros signos y los olvidaste, así hoy eres olvidado».
  1. Julio CortésAsí retribuiremos a quien haya cometido excesos y no haya creído en los signos de su Señor. Y el castigo de la otra vida será más cruel y más duradero.
  1. Julio Cortés¿Es que no les dice nada que hayamos hecho perecer a tantas generaciones precedentes, cuyas viviendas huellan ellos ahora? Ciertamente, hay en ello signos para los dotados de entendimiento.
  1. Julio CortésSi no llega a ser por una palabra previa de tu Señor y no hubiera sido prefijado el plazo, habría sido ineludible.
  1. Julio Cortés¡Ten paciencia, pues, con lo que dicen y celebra las alabanzas de tu Señor antes de la salida del sol y antes de su puesta! ¡Glorifícale durante las horas de la noche y en las horas extremas del día! Quizás, así, quedes satisfecho.
  1. Julio CortésY no codicies los goces efímeros que hemos concedido a algunos de ellos, brillo de la vida de acá, con objeto de probarles con ellos. El sustento de tu Señor es mejor y más duradero.
  1. Julio Cortés¡Prescribe a tu gente la azalá y persevera en ella! No te pedimos sustento. Somos Nosotros Quienes te sustentamos. El buen fin está destinado a los que temen a Alá.
  1. Julio CortésDicen: «¿Por qué no nos trae un signo de su Señor?» Pero ¿es que no han recibido prueba clara de lo que contienen las Hojas primeras?
  1. Julio CortésSi les Hubiéramos hecho perecer antes con un castigo, habrían dicho: «¡Señor! ¿Por qué no nos has mandado un enviado? Habríamos seguido Tus signos antes de ser humillados y confundidos».
  1. Julio CortésDi: «Todos esperan. ¡Esperad, pues! Ya veréis quién sigue la vía llana y quién sigue la buena dirección».