الشعراء

Ash-Shu'ara

Los Poetas

Sura 26 · mequí · 227 aleyas · Orden de revelación: 47

Escritura
Traducciones

Toque una palabra árabe: aparecen su lectura, su estructura y su raíz.

بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortéstsm.
  1. Julio CortésÉstas son las aleyas de la Escritura sabia.
  1. Julio CortésTú, quizá, te consumas de pena porque no creen.
  1. Julio CortésSi quisiéramos, haríamos bajar del cielo sobre ellos un signo y doblarían ante él la cerviz.
  1. Julio CortésNo les llega una nueva amonestación del Compasivo que no se aparten de ella.
  1. Julio CortésHan desmentido, pero recibirán noticias de aquello de que se burlaban.
  1. Julio Cortés¿No han visto cuánta especie generosa de toda clase hemos hecho crecer en la tierra?
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio CortésEn verdad, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
  1. Julio CortésY cuando tu Señor llamó a Moisés: «Ve al pueblo impío,
  1. Julio Cortésal pueblo de Faraón. ¿No van a temerme ?»
  1. Julio CortésDijo: «¡Señor! Temo que me desmientan.
  1. Julio CortésMe angustio, se me traba la lengua. ¡Envía por Aarón!
  1. Julio CortésMe acusan de un crimen y temo que me maten».
  1. Julio CortésDijo: «¡No! ¡Id los dos con Nuestros signos! Estamos con vosotros, escuchamos.
  1. Julio CortésId a Faraón y decid: '¡Nos ha enviado el Señor del universo:
  1. Julio Cortés¡Deja marchar con nosotros a los Hijos de Israel!'»
  1. Julio CortésDijo: «¿No te hemos educado, cuando eras niño, entre nosotros? ¿No has vivido durante años de tu vida entre nosotros?
  1. Julio CortésDesagradecido, hiciste lo que hiciste»
  1. Julio CortésDijo: «Lo hice cuando estaba extraviado.
  1. Julio CortésTuve miedo de vosotros y me escapé. Mi Señor me ha regalado juicio y ha hecho de mí uno de los enviados.
  1. Julio Cortés¿Es ésta una gracia que me echas en cara, tú que has esclavizado a los Hijos de Israel?»
  1. Julio CortésFaraón dijo: «Y ¿qué es 'el Señor del universo'?»
  1. Julio CortésDijo: «Es el Señor de los cielos, de la tierra y de lo que entre ellos está. Si estuvierais convencidos...»
  1. Julio CortésDijo a los circunstantes: «¡Habéis oído?»
  1. Julio CortésDijo. «Es vuestro Señor y Señor de vuestros antepasados...»
  1. Julio CortésDijo: «¡El enviado que se os ha mandado es; ciertamente, un poseso!»
  1. Julio CortésDijo: «...el Señor del Oriente y del Occidente y de lo que entre ellos está. Si razonarais...»
  1. Julio CortésDijo: «¡Si tomas por dios a otro diferente de mí, he de enviarte a la cárcel!»
  1. Julio CortésDijo: «¿Y si te trajera algo claro?»
  1. Julio CortésDijo: «¡Tráelo‚ si es verdad lo que dices!»
  1. Julio CortésMoisés tiró su vara y he aquí que ésta se convirtió en una auténtica serpiente.
  1. Julio CortésSacó su mano y he aquí que apareció blanca a los ojos de los presentes.
  1. Julio CortésDijo a los dignatarios que le rodeaban: «Sí, éste es un mago muy entendido,
  1. Julio Cortésque quiere expulsaros de vuestra tierra con su magia. ¿Qué ordenáis?»
  1. Julio CortésDijeron: «Dales largas, a él y a su hermano, y envía a las ciudades a agentes que convoquen,
  1. Julio Cortésque te traigan a los magos más entendidos, a todos».
  1. Julio CortésLos magos fueron convocados para una determinada hora del día convenido
  1. Julio Cortésy se dijo a la gente: «¿No queréis asistir?
  1. Julio CortésQuizás, así, sigamos a los magos, si son ellos los que ganan»
  1. Julio CortésCuando llegaron los magos dijeron a Faraón: «Si ganamos, recibiremos una recompensa, ¿no?»
  1. Julio CortésDijo: «¡Sí! Y seréis entonces, ciertamente, de mis allegados».
  1. Julio CortésMoisés les dijo: «¡Tirad lo que vayáis a tirar!»
  1. Julio CortésY tiraron sus cuerdas y varas, y dijeron: «¡Por el poder de Faraón, que venceremos!»
  1. Julio CortésMoisés tiró su vara y he aquí que ésta engulló sus mentiras.
  1. Julio CortésY los magos cayeron prosternados.
  1. Julio CortésDijeron: «¡Creemos en el Señor del universo,
  1. Julio Cortésel Señor de Moisés y de Aarón!»
  1. Julio CortésDijo: «¡Le habéis creído antes de que yo os autorizara a ello! ¡Es vuestro maestro, que os ha enseñado la magia! ¡Vais a ver! ¡He de haceros amputar las manos y los pies opuestos! ¡Y he de haceros crucificar a todos!»
  1. Julio CortésDijeron: «¡No importa! ¡Nos volvemos a nuestro Señor!
  1. Julio CortésAnhelamos que nuestro Señor nos perdone nuestros pecados, ya que hemos sido los primeros en creer».
  1. Julio CortésE inspiramos a Moisés: «¡Parte de noche con Mis siervos! ¡Seréis perseguidos!»
  1. Julio CortésFaraón envió a las ciudades a agentes que convocaran:
  1. Julio Cortés«Son una banda insignificante
  1. Julio Cortésy, ciertamente, nos han irritado.
  1. Julio CortésNosotros, en cambio, somos todo un ejército y estamos bien prevenidos».
  1. Julio CortésLes expulsamos de sus jardines y fuentes,
  1. Julio Cortésde sus tesoros y suntuosas residencias.
  1. Julio CortésAsí fue, y se lo dimos en herencia a los Hijos de Israel.
  1. Julio CortésA la salida del sol, les persiguieron.
  1. Julio CortésCuando los dos grupos se divisaron, dijeron los compañeros de Moisés: «¡Nos ha alcanzado!»
  1. Julio CortésDijo: «¡No! ¡Mi Señor está conmigo, el me dirigirá!»
  1. Julio CortésE inspiramos a Moisés: «¡Golpea el mar con tu vara!» El mar, entonces, se partió y cada parte era como una imponente montaña.
  1. Julio CortésHicimos que los otros se acercaran allá,
  1. Julio Cortésy salvamos a Moisés y a todos los que con él estaban.
  1. Julio CortésLuego, anegamos a los otros.
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio Cortés¡Sí, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!
  1. Julio Cortés¡Cuéntales la historia de Abraham!
  1. Julio CortésCuando dijo a su padre y a su pueblo: «¿Qué servís?»
  1. Julio CortésDijeron: «Servimos a ídolos y continuaremos entregándonos a su culto».
  1. Julio CortésDijo: «Y ¿os escuchan cuando les invocáis?
  1. Julio Cortés¿Pueden aprovecharos o haceros daño?»
  1. Julio CortésDijeron: «¡No, pero encontramos que nuestros antepasados hacían lo mismo!»
  1. Julio CortésDijo: «¿Y habéis visto lo que servíais,
  1. Julio Cortésvosotros y vuestros lejanos antepasados?
  1. Julio CortésSon mis enemigos, a diferencia del Señor del universo.
  1. Julio CortésQue me ha creado y me dirige,
  1. Julio Cortésme da de comer y de beber,
  1. Julio Cortésme cura cuando enfermo,
  1. Julio Cortésme hará morir y, luego, me volverá a la vida,
  1. Julio Cortésde Quien anhelo el perdón de mis faltas el día del Juicio.
  1. Julio Cortés¡Señor! ¡Regálame juicio y reúneme con los justos!
  1. Julio Cortés¡Haz que tenga una buena reputación en mi posteridad!
  1. Julio Cortés¡Cuéntame entre los herederos del Jardín de la Delicia!
  1. Julio Cortés¡Perdona a mi padre, estaba extraviado!
  1. Julio CortésNo me avergüences el día de la Resurrección,
  1. Julio Cortésel día que no aprovechen hacienda ni hijos varones,
  1. Julio Cortésexcepto a quien vaya a Alá con corazón sano».
  1. Julio CortésEl Jardín será acercado a quienes hayan temido a Alá
  1. Julio Cortésy el fuego de la gehena aparecerá ante los descarriados.
  1. Julio CortésSe les dirá: «¿Dónde está lo que servíais
  1. Julio Cortésen lugar de servir a Alá? ¿Pueden auxiliaros o auxiliarse a sí mismos?»
  1. Julio CortésEllos y los descarriados serán precipitados en él,
  1. Julio Cortésasí como las huestes de Iblis, todas.
  1. Julio CortésYa en él dirán mientras disputan:
  1. Julio Cortés«¡Por Alá, que estábamos, sí, evidentemente extraviados
  1. Julio Cortéscuando os equiparábamos al Señor del universo!
  1. Julio CortésNadie sino los pecadores nos extraviaron
  1. Julio Cortésy, ahora, no tenemos a nadie que interceda,
  1. Julio Cortésa ningún amigo ferviente.
  1. Julio CortésSi pudiéramos volver para ser creyentes...»
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio CortésTu Señor es, ciertamente, el Poderoso, el Misericordioso.
  1. Julio CortésEl pueblo de Noé desmintió a los enviados.
  1. Julio CortésCuando su hermano Noé les dijo: «¿Es que no vais a temer a Alá?
  1. Julio CortésTenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio CortésNo os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!»
  1. Julio CortésDijeron: «¿Vamos a creerte a ti, siendo así que son los más viles los que te siguen?»
  1. Julio CortésDijo: «¿Y qué sé yo de sus obras?
  1. Julio CortésSólo a mi Señor tienen que dar cuenta. Si os dierais cuenta...
  1. Julio Cortés¡No voy yo a rechazar a los creyentes!
  1. Julio Cortés¡Yo no soy más que un monitor que habla claro!»
  1. Julio CortésDijeron: «¡Noé! Si no paras, ¡hemos de lapidarte!»
  1. Julio CortésDijo: «¡Señor! Mi pueblo me desmiente.
  1. Julio Cortés¡Falla, pues, entre yo y ellos, y sálvame, junto con los creyentes que están conmigo!»
  1. Julio CortésLes salvamos, pues, a él y a quienes estaban con él en la nave abarrotada.
  1. Julio CortésLuego, después, anegamos al resto.
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio CortésEn verdad, tu Señor es el Poderoso. el Misericordioso.
  1. Julio CortésLos aditas desmintieron a los enviados.
  1. Julio CortésCuando su hermano Hud les dijo: «¿Es que no vais a temer a Alá?
  1. Julio CortésTenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio CortésNo os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo.
  1. Julio Cortés¡Construís en cada colina un monumento para divertiros
  1. Julio Cortésy hacéis construcciones esperando, quizá, ser inmortales?
  1. Julio CortésCuando usáis de violencia lo hacéis sin piedad.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio Cortés¡Temed a Quien os ha proveído de lo que sabéis:
  1. Julio Cortésde rebaños e hijos varones,
  1. Julio Cortésde jardines y fuentes!
  1. Julio Cortés¡Temo por vosotros el castigo de un día terrible!»
  1. Julio CortésDijeron: «¡Nos da lo mismo que nos amonestes o no!
  1. Julio CortésNo hacemos sino lo que acostumbraban a hacer los antiguos.
  1. Julio Cortés¡No se nos castigará!»
  1. Julio CortésLe desmintieron y les aniquilamos. Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio CortésEn verdad, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
  1. Julio CortésLos tamudeos desmintieron a los enviados.
  1. Julio CortésCuando su hermano Salih les dijo: «¿Es que no vais a temer a Alá?
  1. Julio CortésTenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio CortésNo os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo.
  1. Julio Cortés¿Se os va a dejar en seguridad con lo que aquí abajo tenéis,
  1. Julio Cortésentre jardines y fuentes,
  1. Julio Cortésentre campos cultivados y esbeltas palmeras,
  1. Julio Cortésy continuaréis excavando, hábilmente, casas en las montañas?
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio Cortés¡No obedezcáis las órdenes de los inmoderados,
  1. Julio Cortésque corrompen en la tierra y no la reforman!»
  1. Julio CortésDijeron: «¡Eres sólo un hechizado!
  1. Julio Cortés¡No eres sino un mortal como nosotros! ¡Trae un signo, si es verdad lo que dices!»
  1. Julio CortésDijo: «He aquí una camella. Un día le tocará beber a ella y otro día a vosotros.
  1. Julio Cortés¡No le hagáis mal! ¡Si no, os sorprenderá el castigo de un día terrible!»
  1. Julio CortésPero ellos la desjarretaron... y se arrepintieron.
  1. Julio CortésY les sorprendió el Castigo. Ciertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio Cortés¡En verdad, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!
  1. Julio CortésEl pueblo de Lot desmintió a los enviados.
  1. Julio CortésCuando su hermano Lot les dijo: «¿Es que no vais a temer a Alá?
  1. Julio CortésTenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio CortésNo os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo.
  1. Julio Cortés¿Os llegáis a los varones, de las criaturas,
  1. Julio Cortésy descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley».
  1. Julio CortésDijeron: «Si no paras, Lot, serás, ciertamente, expulsado».
  1. Julio CortésDijo: «Detesto vuestra conducta.
  1. Julio Cortés¡Señor! ¡Sálvanos, a mí y a mi familia, de lo que hacen!»
  1. Julio CortésY les salvamos, a él y a su familia, a todos,
  1. Julio Cortéssalvo a una vieja entre los que se rezagaron.
  1. Julio CortésLuego, aniquilamos a los demás.
  1. Julio CortésE hicimos llover sobre ellos una lluvia. ¡Lluvia fatal para los que habían sido advertidos!
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio Cortés¡En verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!
  1. Julio CortésLos habitantes de la Espesura desmintieron a los enviados.
  1. Julio CortésCuando Suayb les dijo: «¡Es que no vais a temer a Alá?
  1. Julio CortésTenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡Temed, pues, a Alá y obedecedme!
  1. Julio CortésNo os pido por ello ningún salario. Mi salario no incumbe sino al Señor del universo.
  1. Julio Cortés¡Dad la medida justa, no hagáis trampa!
  1. Julio Cortés¡Pesad con una balanza exacta!
  1. Julio Cortés¡No dañeis a nadie en sus cosas y no obréis mal en la tierra corrompiendo!
  1. Julio Cortés¡Temed a Quien os ha creado, a vosotros y a las generaciones antiguas!»
  1. Julio CortésDijeron: «Eres sólo un hechizado.
  1. Julio CortésNo eres sino un mortal como nosotros. Creemos que mientes.
  1. Julio CortésSi es verdad lo que dices, ¡haz que caiga sobre nosotros parte del cielo!»
  1. Julio CortésDijo: «Mi Señor sabe bien lo que hacéis».
  1. Julio CortésLe desmintieron. Y el castigo del día de la Sombra les sorprendió: fue el castigo de un día terrible.
  1. Julio CortésCiertamente, hay en ello un signo, pero la mayoría no creen.
  1. Julio Cortés¡En verdad, tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso!
  1. Julio CortésEs, en verdad, la Revelación del Señor del universo.
  1. Julio CortésEl Espíritu digno de confianza lo ha bajado
  1. Julio Cortésa tu corazón, para que seas uno que advierte.
  1. Julio CortésEn lengua árabe clara,
  1. Julio Cortésy estaba, ciertamente, en las Escrituras de los antiguos.
  1. Julio Cortés¿No es para ellos un signo que los doctores de los Hijos de Israel lo conozcan?
  1. Julio CortésSi lo hubiéramos revelado a uno no árabe
  1. Julio Cortésy éste se lo hubiera recitado, no habrían creído en él.
  1. Julio CortésAsí se lo hemos insinuado a los pecadores,
  1. Julio Cortéspero no creerán en él hasta que vean el castigo doloroso,
  1. Julio Cortésque les vendrá de repente, sin presentirlo.
  1. Julio CortésEntonces, dirán: «¿Se nos diferirá?»
  1. Julio Cortés¿Quieren, entonces, adelantar Nuestro castigo?
  1. Julio CortésY ¿qué te parece? Si les dejáramos gozar durante años
  1. Julio Cortésy, luego, se cumpliera en ellos la amenaza,
  1. Julio Cortésno les serviría de nada el haber disfrutado tanto.
  1. Julio CortésNo hemos destruido nunca una ciudad sin haberle enviado antes quienes advirtieran,
  1. Julio Cortéscomo amonestación. No somos injustos.
  1. Julio CortésNo son los demonios quienes lo han bajado:
  1. Julio Cortésni les estaba bien, ni podían hacerlo.
  1. Julio CortésEstán, en verdad, lejos de oírlo.
  1. Julio CortésNo invoques a otros dioses junto con Alá si no, serás castigado.
  1. Julio CortésAdvierte a los miembros más allegados de tu tribu.
  1. Julio CortésSé benévolo con los creyentes que te siguen.
  1. Julio CortésSi te desobedecen, di: «Soy inocente de lo que hacéis».
  1. Julio CortésConfía en el Poderoso, el Misericordioso,
  1. Julio CortésQue te ve cuando estás de pie
  1. Julio Cortésy ve las posturas que adoptas entre los que se prosternan.
  1. Julio CortésÉl es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
  1. Julio Cortés¿Tengo que informaros de sobre quién descienden los demonios?
  1. Julio CortésDescienden sobre todo mentiroso pecador.
  1. Julio CortésAguzan el oído... Y la mayoría mienten.
  1. Julio CortésEn cuanto a los poetas, les siguen los descarriados.
  1. Julio Cortés¿No has visto que van errando por todos los valles
  1. Julio Cortésy que dicen lo que no hacen?
  1. Julio CortésNo son así los que creen, obran bien, recuerdan mucho a Alá y se defienden cuando son tratados injustamente. ¡Los impíos verán pronto la suerte que les espera!