الدخان

Ad-Dukhan

El Humo

Sura 44 · mequí · 59 aleyas · Orden de revelación: 64

Escritura
Traducciones

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بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
  1. Julio Cortéshm.
  1. Julio Cortés¡Por la Escritura clara!
  1. Julio Cortés¡La hemos revelado en una noche bendita! ¡Hemos advertido!
  1. Julio CortésEn ella se decide todo asunto sabiamente,
  1. Julio Cortéscomo cosa venida de Nosotros. Mandamos a enviados
  1. Julio Cortéscomo misericordia venida de tu Señor. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe,
  1. Julio CortésSeñor de los cielos, de la tierra y de lo que entre ellos está. Si estuvierais convencidos...
  1. Julio CortésNo hay más dios que Él. Él da la vida y da la muerte. Vuestro Señor y Señor de vuestros antepasados.
  1. Julio CortésPero ¡no! Ellos dudan y no lo toman en serio.
  1. Julio Cortés¡Espera, pues, el día que el cielo traiga un humo visible,
  1. Julio Cortésque cubra a los hombres! Será un castigo doloroso.
  1. Julio Cortés«¡Señor! ¡Aparta de nosotros el castigo! ¡Creemos!»
  1. Julio Cortés¿De qué les servirá la amonestación, si ha venido a ellos un Enviado que habla claro
  1. Julio Cortésy se han apartado de él y dicho: «¡Es uno a quien se ha instruido, un poseso!»?
  1. Julio Cortés«Vamos a apartar de vosotros el castigo por algún tiempo. Pero reincidiréis».
  1. Julio CortésEl día que hagamos uso del máximo rigor, Nos vengaremos.
  1. Julio CortésAntes que a ellos, habíamos probado al pueblo de Faraón. Un enviado noble vino a ellos:
  1. Julio Cortés«¡Entregadme a los siervos de Alá! Tenéis en mí a un enviado digno de confianza.
  1. Julio Cortés¡No os mostréis altivos con Alá! Vengo a vosotros con autoridad manifiesta.
  1. Julio CortésMe refugio en mi Señor y Señor vuestro contra vuestro intento de lapidarme.
  1. Julio CortésSi no os fiáis de mí, ¡dejadme!»
  1. Julio CortésEntonces, invocó a su Señor. «¡Ésta es gente pecadora!»
  1. Julio Cortés«¡Sal de noche con Mis siervos! Os perseguirán.
  1. Julio Cortés¡Deja el mar en calma! Son un ejército que será anegado»
  1. Julio Cortés¡Cuántos jardines y fuentes abandonaron,
  1. Julio Cortéscuántos campos cultivados, cuántas suntuosas residencias,
  1. Julio Cortéscuánto bienestar, en el que vivían felices!
  1. Julio CortésAsí fue y se lo dimos en herencia a otro pueblo.
  1. Julio CortésNi el cielo ni la tierra les lloraron. No se les concedió prórroga.
  1. Julio CortésY salvamos a los Hijos de Israel del humillante castigo,
  1. Julio Cortésde Faraón. Era altivo, de los inmoderados.
  1. Julio CortésLes elegimos conscientemente de entre todos los pueblos.
  1. Julio CortésLes dimos signos con los que les pusimos claramente a prueba.
  1. Julio CortésÉstos dicen, sí:
  1. Julio Cortés«No moriremos más que una sola vez y no seremos resucitados.
  1. Julio Cortés¡Haced, pues, volver a nuestros padres, si es verdad lo que decís!»
  1. Julio Cortés¿Eran mejores ellos que el pueblo de Tubba y que sus antecesores? Les hicimos perecer, eran pecadores.
  1. Julio CortésNo hemos creado los cielos, la tierra y lo que entre ellos está por puro juego.
  1. Julio CortésNo los creamos sino con un fin, pero la mayoría no saben.
  1. Julio CortésEl día del Fallo se darán todos cita.
  1. Julio CortésDía en que nadie podrá proteger nada a nadie, nadie será auxiliado,
  1. Julio Cortéssalvo aquél de quien Alá se apiade. Él es el Poderoso, el Misericordioso.
  1. Julio CortésEl árbol de Zaqqum
  1. Julio Cortéses el alimento del pecador.
  1. Julio CortésEs como metal fundido, hierve en las entrañas
  1. Julio Cortéscomo agua hirviente.
  1. Julio Cortés«¡Cogedle y llevadle en medio del fuego de la gehena!
  1. Julio Cortés¡Castigadle, luego, derramando en su cabeza agua muy caliente!»
  1. Julio Cortés«¡Gusta! ¡Tú eres 'el poderoso', 'el generoso'!»
  1. Julio Cortés¡Esto es aquello de que dudabais!
  1. Julio CortésLos que teman a Alá estarán, en cambio, en lugar seguro,
  1. Julio Cortésentre jardines y fuentes,
  1. Julio Cortésvestidos de satén y de brocado, unos enfrente de otros.
  1. Julio CortésAsí será. Y les daremos por esposas a huríes de grandes ojos.
  1. Julio CortésPedirán allí en seguridad, toda clase de frutas.
  1. Julio CortésNo gustarán alli otra muerte que la primera y Él les preservará del castigo del fuego de la gehena,
  1. Julio Cortéscomo favor de tu Señor. ¡Ése es el éxito grandioso!
  1. Julio CortésEn verdad, lo hemos hecho fácil en tu lengua. Quizás, así, se dejen amonestar.
  1. Julio Cortés¡Observa, pues! Ellos observan....